“Quien soy”… todavía lo estoy descubriendo … en ese maravilloso viaje del autodescubrimiento y el crecimiento personal, el “quien soy” cambia… como cambia la vida, desde hace muchos años llevo respondiendo a esta pregunta… no soy la Rocío de hace años y seguramente en un tiempo no seré la Rocío que soy hoy, o al menos, eso espero, seguir creciendo y evolucionando como alma que encarnada en un cuerpo físico vive esta experiencia de vida, siendo consciente de que soy mucho más que este mero “traje” en el que estoy viviendo…
Mi propósito de vida es despertar mi conciencia, es lo único que me importa y lo que más me atrae en este mundo, y ese es mi propósito como profesora también… llamar a las puertas de tu alma… para que te intereses por descubrirte…
El yoga llegó a mi vida allá por el año 2000 y poco a poco fue transformándome a todos los niveles, no sólo lo noté a nivel físico, sino que empezó a interesarme el modo en que me alimentaba, cambiaron las personas que aparecían en mi vida, cambiaron mis gustos en mi ocio, en qué me apetecía emplear mi tiempo libre, e inclusive me impulsó a dejar mi trabajo anterior para dedicarme a mi propósito de vida.
En 2011 decido formarme como profesora de Yoga infantil y Yoga terapéutico infantil arrancando mi experiencia como maestra de yoga en este ámbito. Mi interés por el lado más terapéutico de esta práctica me ha llevado a indagar siempre en determinadas especialidades de yoga que ayuden a mitigar el sufrimiento humano (todo yoga lo hace, por definición, pero si cabe más aún, en determinados procesos vitales o circunstancias), y por ello inicio mis estudios en 2012 durante dos años para especializarme en Yoga Terapéutico con el doctor en Medicina y maestro de yoga, Miguel Fraile, a quien recuerdo con enorme cariño, gracias Miguel por tus enseñanzas siempre.
Más adelante y tras vivir mi propio embarazo, me animo a formarme como profesora de Yoga embarazo, postparto y yoga para la mujer con mi querida maestra, Montse Cob, quien me ha enseñado a entender la forma de practicar, si te hubiera conocido durante mi gestación, mi embarazo y mi parto habrían sido distintos, gracias mi querida Montse por todo cuánto me regalas siempre.
Mi necesidad de mitigar el sufrimiento humano me lleva a formarme también en “Yoga para niños con necesidades especiales” con Jo Manuel y Arantxa Bermejo durante el año 2016, realizando a la vez monográficos sobre Yoga y Autismo, Yoga y Parálisis Cerebral y Yoga y Síndrome de Down. Por algún misterioso capricho de la vida, nunca me llegaron estos maravillosos seres a la esterilla, con los que siempre he deseado trabajar … pese a mis deseos, la Vida trae lo que debe traer en cada momento, confío en ella. Gracias a mis dos maestras de Yoga Especial, un placer compartir todo ese tiempo con vosotras.
En 2019 me intereso por profundizar en el «Estudio de los Yoga Sutras de Patañjali» a lo que me dedico durante un año, estudiando los textos sagrados de Filosofía del Yoga con mi querida Anna Constanza y es en 2023 cuando siento el llamado de profundizar y especializarme en Yoga Oncológico para poder acompañar a personas inmersas en procesos de cáncer y en Yoga sensible al Trauma, especialidad de yoga creada para ayudarnos a sanar heridas del alma y traumas emocionales, que curso con Adriana Jarrin y María Macaya respectivamente, a quienes agradezco sus maravillosas enseñanzas y entrega en este maravilloso camino.
Durante el año 2024 y 2025 me he dedicado a especializarme en Movimiento Somático, práctica que me tiene maravillada, gracias Lisa Petersen por tanto como me sigues aportando, eres un ser de luz para este mundo. Desde entonces tengo un grupo de estudio con compañeras de somático que nos reunimos semanalmente para profundizar en nuestro aprendizaje, estudiando y practicando juntas cada semana. Gracias Shanga somática… sois un tesoro para mí.
Todo lo que hago, lo hago para mi primero, no ansío títulos que “inflen” mi curriculum, ansío profundizar en todo aquello que me hace CRECER como ser humano, que me hace entenderme, que me permite verme para poder sanar, comprender la herida, entender qué me lleva a actuar de determinadas formas y así ayudarme a ser mi mejor versión y sigo profundizando y bebiendo de cada herramienta que la vida me trae, como la meditación de la compasión, el empleo de la Gratitud y muchas otras herramientas que experimento en mí y comparto después en mis clases con todos mis queridos alumnos.
Si la vida sólo fuese trabajar, ir corriendo de una cosa a otra y esperar toda la semana con ansia a que llegue el viernes ¿de verdad para ti tiene sentido?? Siento que hoy el mundo está absolutamente dormido y necesitamos estas prácticas para DESPERTAR.
¿y tú? ¿quieres seguir dormid@ o te atreves a mirar dentro para encontrarte contigo?.
